3 Ideas para Fomentar la Inclusión Educativa

El término inclusión se puede utilizar en diferentes contextos de la vida, este se origina del verbo incluir.

El cuál, según la Real Academia Española se refiere a, “1. tr. Poner algo o a alguien dentro de una cosa o de un conjunto, o dentro de sus límites”.

En relación con un proceso de aprendizaje, esto implica que han existido y existen personas fuera de los “límites” de los espacios de aprendizaje, formal y no formal, por diferentes circunstancias.

La situación que tal vez a la mayoría nos resuene, en relación con la inclusión en el aprendizaje, es una persona en condición de discapacidad.

¡Pero estas personas no son, ni serán los únicas!

¿Qué pasa con las personas adultas que desean seguir aprendiendo? ¿Y las personas con diferencias culturales o físicas marcadas que llegan a una nueva comunidad?

¿Y las personas que se les hace difícil compartir con los demás por su personalidad?

Siempre existen más personas fuera de la “norma” social.

¡Aunque todas las personas seamos parte de una gran diversidad!

Con estas palabras no pretendo criticar nuestros comportamientos y mencionar todo lo que deberíamos cambiar entorno a la inclusión.

Sino que, quiero compartirle las que considero son acciones prácticas que podemos tomar en cuenta, cuando se desea construir un proceso de aprendizaje con un enfoque más inclusivo.

1.Trabajar en el cambio de creencias limitantes.

Cada uno de nosotros actúa a partir de lo que cree y piensa de lo que le rodea. ¡Las creencias son las que nos impulsan actuar de determinada manera!

Cuando hablo de creencias limitantes me refiero a afirmaciones como:

¡No soy capaz! ¡Esa persona no es capaz! ¡No se puede hacer…! ¡Demasiado complicado planear …! ¡Es imposible …! ¡Muy difícil para esa persona enfrentar …! Y muchas otras.

Somos capaces de modificar pensamientos como esos, algunos tal vez no las saquemos de nuestras mentes, pero si podemos trabajar para ignorarlas y actuar diferente a lo que nos dicen.

No soy experta en el cómo se puede lograr lo que les digo, pero si les recomiendo que lo hagan y abran sus mentes a más posibilidades.

Esta es una acción que considero debemos practicar regularmente, primero con nosotros mismos, y luego con las personas estudiantes con las que compartimos y hasta con nuestros familiares, ¡

No es que vamos a cambiarle el pensamiento a alguien!

¡Cada persona es un mundo!, pero si logramos que esas personas cuestionen una pequeña parte sobre sus acciones, hemos hecho un aporte al inicio de un cambio de creencias limitantes.

2.Informarnos de diversas fuentes actualizadas.

¡Conocer es el primer paso para cambiar o mejorar!

Así que le recomiendo que investigue sobre la inclusión social y educativa, sobre cómo ha evolucionado ese término y lo mucho que podemos aprender y aplicar de este en nuestras acciones profesionales.

Las diversas fuentes no solo implican libros e internet, también existen personas, organizaciones e instituciones que cuentan con información y experiencias que pueden enriquecer con más conocimientos.

¡Permítase conocer ese mundo diverso de personas y realidades!

Compartir con personas que conocemos poco.

Esta acción para muchos puede parecer fuera de contexto, ¡Pero no lo es!

Antes de pensar que, para aplicar la inclusión debemos conocer a alguien que ha sido excluido, deberíamos conocer a quienes nos rodean, desde los vecinos más cercanos hasta los compañeros de trabajo.

No necesitamos de un espacio de aprendizaje para conocer o actuar desde la inclusión, conociendo a otras personas nos damos cuenta de las muchas y variadas experiencias excluyentes que existen y que se repiten, hasta podemos aprender lo que NO deberíamos hacer para no promover esos espacios negativos.

¡Dese la oportunidad de conocer de la diversidad que le rodea!

3.Pensar constantemente en el ¡Y, sí!

Con esta afirmación me refiero a que medite o piense en las muchas posibilidades que existen, enfocadas en sus experiencias dentro de un espacio de aprendizaje o en su vida.

¡No pretendo que se abrume pensando en lo peor que podría pasar!, sino más bien, que piense en ¡Lo que sí podría hacer!

Son solo preguntas y posibilidades, que lo pueden mantener con la atención puesta en el cambio y la mejora.

Por ejemplo:

¿Qué pasaría si mañana se presenta en su espacio de aprendizaje una persona estudiante con discapacidad visual? ¿Los materiales que planificó son accesibles para esa persona?

Si la respuesta es no, ¿Qué podría hacer en unos días para que lo sean?

Le podría interesar leer nuestro artículo sobre 4 aspectos que cuidar en un ambiente para el aprendizaje.

¡Es un reto y no va a estar sol@ para enfrentarlo!

Considero que, al ejercitar ese sentido de espontaneidad, de contar con ideas escritas o crear de una vez un material que sea accesible.

Es posible promover la inclusión desde nuestras acciones cotidianas como docentes.

 No pretendo que seamos docentes perfectos de hoy para mañana, sino que, con algunas ideas y acciones practicas estemos a un paso más cerca de crear espacios para el aprendizaje más accesibles e inclusivos.

Les dejamos un enlace a un artículo extra, muy interesante sobre la inclusión social.

Si considera que algunas de estas ideas son útiles para su vida cotidiana, le invito a escribir al correo electrónico de contacto de EmpowerX, su opinión o experiencia en relación con las ideas que le comparto.