Regularmente ser docente o facilitador de un proceso de aprendizaje demanda de más tiempo, ideas, esfuerzo, actividades… entre otras tareas.
Casi se considera necesario ir siempre muchos pasos delante de lo que se acciona en la clase del día.
¡A veces es agotador estar pensando siempre en lo que vamos a hacer luego…!
Pero es parte de diseñar planeamientos, clases y actividades educativas, una se entrelaza con la que sigue y esa cadena no se detiene, porque, no paramos de aprender y un nuevo aprendizaje siempre se vincula a un conocimiento previo.
Por esto siendo conscientes de este hecho, considero que, para no complicar más las actividades diarias, es necesario abrazar a las prácticas simples.
Estas las entiendo como aquellas acciones que requieren de poco tiempo, de poco esfuerzo y al largo plazo dan resultados.
Por esto en este artículo le comparto X prácticas simples que pueden apoyarle a promover procesos de aprendizaje más inclusivos.
1.Conocer las particularidades de las personas estudiantes.
Este punto sé que lo he repito en casi todos los artículos, ¡no es necedad es necesario!
Realmente si no conocemos a las personas estudiantes con las que compartimos es muy complicado ser inclusivos.
¡La inclusión nace a partir de nuestra diversidad y particularidad humana!
Así que, no conocer las particularidades de las personas, nos hace potencialmente exclusivos, ¡Me incluyo! Dentro y fuera de las aulas.
No quiero decir que tenga que ser un investigador privado que conozca la vida completa de sus estudiantes.
Me refiero a que se dé la oportunidad de conocer las particularidades más efímeras e importantes, como lo son gustos, miedos, intereses, necesidades e incluso sueños.
Las preguntas son muy poderosas en estos casos, pero también sé que puede utilizar su creatividad para encontrar otros medios.
2.Variar las fuentes de presentación de los contenidos.
Esta práctica simple puede parecer compleja para algunas personas.
Pero…le aconsejo empezar por acciones pequeñas cada semana.
Si esta semana les presentó un nuevo contenido por medio de un vídeo, le recomiendo que la otra semana les comparta un juego, una historia, una actividad, un reto e incluso una búsqueda en internet, usted mismo se pone sus límites.
¡Facilitar aprendizajes puede ser muy divertido y enriquecedor!
Y variar los medios por los que presenta los contenidos le pueden dar más oportunidades a los estudiantes de comprender y construir sus conocimientos desde sus particularidades, gustos e intereses.
3.Modificar los medios que utiliza para evaluar.
Sé que esto puede representar dificultades dentro de los espacios o instituciones donde labora, pero nunca es tarde para intentar una nueva forma de evaluar los procesos educativos.
En internet puede encontrar variados medios de evaluación, encuentre 5 minutos de su día e investigue sobre algunos de estos que le llamen la atención.
O… la otra semana permita que sean sus estudiantes los que se evalúen entre ellos.
Genere un instrumento de autoevaluación para que sean ellos mismo los que evalúen su tarea de la semana.
O que haya evaluación grupal, evaluación por competencias, por logros e incluso, porque no jugar y divertirse mientras evalúa conocimientos.
4.Facilitar espacios para que las personas estudiantes se conozcan.
Los procesos de aprendizaje inclusivos no solo se construyen de sus acciones como docente.
También las personas estudiantes son participantes de este proceso.
Facilite espacios dentro de sus clases para que se conozcan entre ellos, compartan puntos de vista, aprendan de las experiencias de los demás y ejerciten valores, como el respeto, la responsabilidad, la amabilidad y muchos más.
Forjamos más que aprendizajes sobre contenidos didácticos, ¡Forjamos personas!
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5.Fomentar con sus acciones valores que potencien la inclusión.
Es más sencillo para los estudiantes repetir acciones y actitudes desde el ejemplo constante.
Así que accione sus valores diariamente como medios que potencien la inclusión.
No piense solamente en sus estudiantes piense en todas las personas que le rodean, las que le agradan mucho y las que no tanto.
Todas las interacciones sociales cuentan, el saludo más breve o el chiste más amable.
¡No debemos ser selectivos para fomentar la inclusión!
¡Accione desde la simplicidad, no se complique tanto!
Si considera que estas acciones fueron de apoyo o si tiene alguna otra que se relacione, no dude en compartirla en los comentarios.
¡Y recuerde que las acciones pequeñas y constantes son poderosas!
